viernes, 7 de diciembre de 2012

Llueve

 
 
 
 
Hoy llueve, simplemente llueve. Veo las gotas caer del cielo desde mi ventana y pienso en todas esas cosas que no puedo hacer por la lluvia y aquellas que sí. Me apetece estar en casa, no tengo ganas de salir. Mi manta de invierno me llama con una cálida voz y yo acepto su invitación y me cubro con ella como el gusano de seda que se cubre de su capullo esperando el buen tiempo para sentirse mariposa. Yo espero eso, sentirme mariposa atrapada en los rayos del sol que doran mi piel. Pero hoy toca humedad, una humedad que te deja señales dolorosas en los huevos, esa humedad que deja seña en tu pelo y lo alvorota de una forma predestinada, de una forma usual que no apetece.... no voy a peinarme, es en vano, sé que volvera esa forma a mi pelo y no quiero que nadie lo vea. Cojo una pinza y me recojo el pelo. Pienso en estar cómoda, hoy no voy a ver a nadie, no sé si escoger el pijama o el chándal.... bah, da lo mismo, los dos son agradables y flexibles a mis movimientos. Será mejor que me introduzca en mi cama, en ese cobijo calorífico que me protege de estos días y me quedaré allí todo el día. Ya lo tengo todo preparado, solo falta poner una peli y esperar a que los personajes me introduzcan en otro mundo, distrayéndome de este que mañana pasará a ser parte de un día más. Llueve, simplemente llueve.
 
 
 
Mari Cruz R.

2 comentarios:

  1. Interesante forma de ver la lluvia y tus sentimientos hacia ella. ¿Qué pensarás del sol o el viento? supongo que lo veremos en tu próxima entrada. Felicidades ;)

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  2. Te animo a que sigas escribiendo y nos muestre tu punto de vista sobre todo aquello que nos rodea directamente. Gracias.

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